Conferencias 18/19

Ciclo de conferencias de introducción a la orientación lacaniana

Septiembre y octubre 2018.
ENTRADA LIBRE 20:30 h

Espejismos de las imágenes ¿Cómo estar advertidos?

Quién podría en nuestra época poner en duda el cautivador, fascinante y al mismo tiempo embrutecedor poder de las imágenes, esas que sin cesar atraviesan todos los ámbitos de nuestras vidas hasta horizontes imposibles de vislumbrar?
Una mutación sin precedentes está teniendo lugar en la historia de los hombres. Ella cambia nuestra relación con el mundo, con nuestro cuerpo, hasta con nuestro ser. Esa mutación no se realiza en secreto, sino ante nuestra vista.(…) El siglo XXI acaba de ponerse en marcha y ya se revela que ha nacido una nueva modernidad, una nueva civilización.

Con este clarividente diagnóstico iniciaba hace casi una década el psicoanalista francés Gérard Wajcman su extraordinario libro El Ojo Absoluto (1), una obra imprescindible para saber hasta qué punto la llamada hipermodernidad se ha vuelto un gigantesco panóptico del que parece muy difícil escapar. Su lectura nos vuelve más capaces de atravesar el brillo enceguecedor emitido por las in nitas pantallas con las que cohabitamos las veinticuatro horas del día. Nos hemos vuelto una raza de voyeristas, decía Alfred Hitchcock en la voz de un personaje femenino de La ventana indiscreta.

El placer del ojo fue elogiado ya por el maestro de Vinci, el gran Leonardo, y la experiencia psicoanalítica nos lo con rma todos los días, después de que tanto Freud como Jacques Lacan lo sometieran
a una rigurosa investigación, de la que nuestra práctica clínica cotidiana puede dar testimonio.

Lo que se conoce en nuestro ámbito como teoría pulsional, es decir, la indagación clínica en torno a la satisfacción que nos proporciona el llamado por Lacan campo escópico, da cuenta de la desmesura en la implicación del Ojo y de la Mirada en el estadio actual de la Civilización, si no fuera más atinado nombrarla Barbarie. Estas conferencias tratarán sobre las consecuencias que la omnividencia narcotizante provoca en los seres hablantes de este tiempo, y en qué medida el psicoanálisis no olvida la dimensión que el velo ocupa en la subjetividad, ni desconoce que el elogio de la sombra, en palabras del escritor japonés Junichiro Tanizaki, se da la mano en la experiencia de un análisis con un deseo de esclarecimiento de aquello que nos hace permanecer ignorantes, sordos y ciegos, al fundamento pulsional de nuestras servidumbres.


(1) Editorial Manantial. Buenos Aires, 2011.

CALENDARIO

24 septiembre 2018
El espejo
Amanda Goya

Desde tiempos inmemoriales los humanos han querido ver su reflejo. Al principio solo el agua y las piedras pulidas les daban esa fugaz oportunidad. Hubieron de pasar muchos siglos hasta que la producción del vidrio hizo posible, en el siglo XV, que ese fascinante objeto viera la luz y se instalara poco a poco en la vida cotidiana.
Cada época ha dado al espejo un valor diferente, desde la Antigüedad clásica, la Edad Media, el Renacimiento, la Modernidad, y por fin… nuestros días…los de la irrefrenable revolución digital.
En cualquier caso, el espejo es una instancia subjetiva, teorizada por Jacques Lacan en su célebre estadio del espejo, que adquiere en la actualidad sus tintes propios, con la extensión de los selfies y el frenesí de las redes sociales.
¿En qué la experiencia de un psicoanálisis nos advierte de los espejismos de las imágenes?

27 septiembre 2018
La imagen del cuerpo
Vilma Coccoz

El narcisismo, segundo gran descubrimiento freudiano después del inconsciente, fue traducido por Lacan en términos de amo y esclavo: la imagen del cuerpo es constituyente del sentimiento de sí que permite al ser humano creerse Uno y, a la vez, nutre el atractivo de oscuras servidumbres. Despierta la pasión y ejerce la opresión: en su captura se cifra la esperanza de resolver la inquietud por una identidad frágil, incluso de otorgar verosimilitud a las experiencias que atraviesa. Es el ser humano del siglo XXI, el ser del selfie aunque no sepa a quién sonríe; también el mirón, aunque no sepa lo que busca mirando fotografías de otros.
¿Qué aporta el psicoanálisis para esclarecer estos fenómenos? ¿Por qué se adora la imagen corporal?¿De qué manera ha anticipado el arte el furor actual por la imagen de sí mismo?

1 octubre 2018
La delgadez anoréxica
Graciela Sobral

La anoréxica desea una delgadez que nunca la satisface, siempre quiere más. Menos comida y más delgadez. Es una persona que, de distintas maneras, siempre dice “no”. Se trata de una fórmula complicada en la medida en que está relacionada con sus cuestiones personales, históricas y también con la época que nos toca vivir. En nuestra reunión trataremos de mostrarlo y conversar sobre estas cuestiones.

4 octubre 2018
El imperio de las imágenes o la omnividencia del mundo
Ana Ruth Najles

En el capitulo ‘La esquicia del ojo y la mirada’ del Seminario XI, cuando Lacan se refiere a la función de la mirada como objeto a, afirma que ‘el mundo es omnividente pero no exhibicionista’. Y agrega que ‘cuando el mundo provoca nuestra mirada  comienza también el sentimiento de extrañeza’, es decir, lo siniestro y, por que no, el horror. Como en el campo escópico la caída del sujeto pasa desapercibida, este campo deja al sujeto en la ignorancia sobre lo que hay más allá de la apariencia, es decir, la falta. Y por esto, considera que el escópico es el orden más satisfactorio para el sujeto, el del narcisismo, apoyado en la imagen especular.

Leeremos esto a la luz de su planteo al final del seminario XIX, “… o peor”, en 1972,  respecto de que la salida de la sociedad patriarcal ya se había producido, y  se hablaba del ‘fin del poder de los padres y del advenimiento de una sociedad de hermanos, acompañada del hedonismo feliz de una nueva religión del cuerpo’[1], y de su consecuencia desapercibida, que es la de que  “cuando volvemos a la raíz del cuerpo, si revalorizamos la palabra hermano (…) lo que asciende, …, y que se enraíza en el cuerpo, en la fraternidad del cuerpo, es el racismo”. Es decir que, como afirma E. Laurent, ‘la idolatría del cuerpo tiene muy otras consecuencias que el hedonismo narcisista al que algunos pueden creer limitar esta ‘religión del cuerpo’[2].
[1]E… Laurent
[2]E. Laurent, El racismo 2.0, en Lacan Quotidien 371.

8 octubre 2018
La mascarada femenina
Celeste Stecco

Cuando las mascaras caen no eran ni él ni ella… (1)

La mascarada femenina es la invención que hacen las mujeres en su intento de volverse mujer(2). La mascarada, al estilo de las buenas máscaras, tiene dos caras: da a ver a la vez que oculta. Un halo de misterio envuelve a la mujer que la porta, ya que, como en toda máscara, como en toda imagen, algo oculto queda detrás.
La materia de una mascarada, eso con lo que está hecha, no es sin consecuencias para cada mujer. Puede estar hecha de materia propia o de la apropiación imposible de la materia de Otra. Esta diferencia hará que una mujer pueda acercarse, vía el deseo y el amor, a lo femenino y singular que hay en ella, o pueda alejarse.
¿Qué lleva a una mujer a inventarse una mascarada? ¿De que se trata esta invención?
Estas son algunas de las preguntas que orientaran el abordaje de este tema, tan importante en la clínica psicoanalítica.
(1) Lacan, J.: De un discurso que no fuera del semblante. Pág.147. Paidós
(2) Lacan, J.: Las Psicosis. Pág. 254. Paidós

11 octubre 2018
La vergüenza ha muerto
Miriam Chorne

La vergüenza ha muerto diagnostica Lacan. El declive de la mirada del Otro que avergüenza representa un cambio en las relaciones del sujeto con el goce. Desde la época en que Freud alegaba que la civilización ejercía una represión excesiva con su séquito de malestar hasta el tardo capitalismo en el que el sentimiento de desvergüenza campa por sus anchas, la sociedad se ha transformado radicalmente. No sólo se ha vuelto más permisiva – como pudo parecernos en un momento- sino que ha transformado los deseos – que suponen la falta- en verdaderos imperativos de goce.

El sentimiento de vergüenza se adquiere en la infancia tras un período más o menos largo en el que los niños se pueden mostrar, ante la familia e incluso ante extraños, desnudos sin experimentar pudor. Ese período permanece en nuestros fantasmas como un paraíso perdido: la ausencia de represión de nuestro exhibicionismo, el darse a ver, constituye a nuestros ojos un modelo de satisfacción. Sin embargo la aparición del pudor proporciona, según Freud, una necesaria barrera al goce, civiliza al sujeto. El nacimiento del pudor marca así un momento fundamental en la relación del sujeto y la ley.

Por otra parte, en el desarrollo de la experiencia analítica la vergüenza, como otros afectos, cobra el valor de índice del sujeto, de gran utilidad para orientar al analista en la conducción de la cura, como así también en otras ocasiones, crea dificultades en la continuidad requerida que deben solventarse para hacerlo posible.

HORARIO

A las 20:30 h.
Entrada libre hasta completar aforo.

Calle Reina, 31, 1º derecha
28004 Madrid

COORDINADORES

Amanda Goya
Mercedes de Francisco

 

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