Palabra y silencio en el psicoanálisis


 
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El silencio del otro como mentira

1. INTRODUCCIÓN

El siglo XX ha sido el escenario de un proceso importante en lo que concierne a las mujeres, habiendo quedado cuestionadas las maneras tradicionales de la vida social. Durante mucho tiempo ser madre y esposa habían sido los únicos destinos para la mujer. En su elogio a la mujer, Kierkegaard, criticaba que a las mujeres se les hubiese prohibido tomar la palabra en público.

Freud, tantas veces acusado de misoginia, cuando no de machismo pequeño burgués, no pretendía haber resuelto la cuestión de ¿qué quiere una mujer?.

El psicoanálisis nos enseña que por mucho que las mujeres de hoy avancen en su lucha social, no por ello se responde a la pregunta sobre la diferencia sexual. El enigma de la femineidad, deja abierta la pregunta y a falta de poder decir qué es una mujer, el psicoanálisis puede examinar, según Freud, los caminos por los que una niña puede llegar a convertirse en mujer.

El enigma de la feminidad se plantea para Freud como concepción del sexo femenino como Otro y como una dificultad de identificación con el propio sexo. Dentro del marco de la cura Freud hablará luego del rechazo de la feminidad válido para los sujetos de ambos sexos, rechazo que proviene de la primacía del falo. De allí un sexo se caracteriza por un tener, siempre amenazado por la castración y el otro, por la privación de ese tener.

Lacan denomina mujer a aquellos sujetos que han elegido no situarse enteramente dentro de los limites de la función fálica. Quienes lo experimentan dice Lacan, nada pueden decir de él, lo denominará goce suplementario.

2. MOTIVO DE CONSULTA

Rosa llega a la consulta porque quiere resolver una cuestión que le vuelve una y otra vez a su pensamiento. Se ha enterado que la mujer de su hermano ha dicho que no quiere tener hijos. Está indignada y rabiosa contra su cuñada y no entiende para qué se casó con su hermano. Ella esperaba que tuvieran bebés y no entiende que dos quieran estar juntos si no es para tener hijos. Afirma que todas las mujeres se casan para hacer una familia. Relatará durante el primer periodo de entrevistas, las relaciones de las mujeres con sus hijos y sus maridos. Ella siempre queda excluida de esa posibilidad, pues nunca ha tenido una pareja para pensar en estas cosas.

3. SU HISTORIA

Rosa acaba de cumplir 40 años y desplegará en las entrevistas preliminares las contingencias de su historia. Comienza hablando de su padre, que muere cuando ella tiene 16 años. Es un hombre mayor al casarse con su madre. Es un hombre acomodado de su pueblo, perteneciendo su madre a una familia modesta de un pueblo vecino. Supone que para su madre no ha sido un matrimonio por amor y que su padre se caso al morir su propia madre, con quien vivió hasta los 50 años. Lo describe como un hombre silencioso del que nunca supo mucho. Sospechó que detrás del silencio lo que se ocultaba es una mentira. Nunca pudo saber de que mentira se trataba. Tampoco su madre habla de él. Siempre sintió vergüenza de que fuera un hombre de pueblo, poco refinado y poco culto.

En su infancia, inventaba excusas para que sus amigas no fueran a su casa y así no tener que presentarlo. Se inventaba historias que relataba convencida de su veracidad. Justifica su mentira con un “si me mienten, miento”.

A los tres años nace su único hermano, cuida de él desde los ocho años, pues su padre enferma y pasa largas temporadas hospitalizado. En este tiempo su madre comienza a trabajar en un comercio instalado en el bajo de su vivienda, ya que teme que con la enfermedad que invalida a su marido no pueda sostenerse adecuadamente la economía familiar.

Dos meses antes de su nacimiento, sus padres dejan el pueblo y se trasladan a la ciudad donde vive Rosa hasta los 23 años. Relata una infancia muy triste. La enfermedad del padre, la ausencia de la madre por motivos de trabajo y las familias tanto materna como paterna viviendo en el pueblo. Los únicos tiempos que recuerda con alegría, son las vacaciones de verano que pasaba en casa de unos tíos en el pueblo, donde convive con la familia materna. Allí si se siente querida, tiene muy buena relación con una prima de su edad y no tiene que estar con su hermano, que se queda con los padres.

Rosa dice que su único refugio fue el estudio y la lectura, le gustaba dibujar, escribir, e ir al colegio, le hace olvidar su vida familiar tan poco grata. Recuerda su juego predilecto, tiene una casa en un patio, en la que se construía pequeños muebles de viejas maderas y en la que siempre estaba sola.

Al tiempo de morir su padre, termina sus estudios secundarios y su madre le pide que trabaje con ella, para poder costear sin dificultad la carrera universitaria que tendrá que realizar su hermano en pocos años. Rosa dice a su madre que ella también quiere estudiar. Su madre dice que no se encuentra en condiciones de costear sus estudios, ni de llevar el negocio sola.

Antonia entonces decide solicitar una beca para sus estudios universitarios. Trabaja durante el día y estudia por las noches, a los 23 años termina su licenciatura en economía. Rosa piensa que en ausencia de su padre ella debía realizar las tareas que él desempeñaba y creía que era esto lo que su madre le demandaba.

De su hermano ha sido siempre celosa, siempre lo han querido más que a ella. Su madre lo adora, lo cuida y siempre las mejores cosas en su casa fueron para él, desde las comidas hasta su habitación. Para él hay proyectos, su madre siempre dijo lo que espera de él: que estudiara, que tenga un buen trabajo, que ganara dinero, que se casara y que tuviera hijos.

Para ella siempre lo que primó fue el silencio. Ni cuando tuvo su primera regla a los 15 años su madre le habló. No recuerda que su madre hubiera dicho nunca nada de lo que quiere para ella. A veces le augura un final de vida muy triste, por estar sola como ella. Piensa que no es lo mismo, ella ha elegido estar sola, su madre no.

Cuando termina su carrera Rosa encuentra un trabajo con un sueldo digno, que le permite salir de su vida familiar y del trabajo con su madre.En el trabajo le va bien, y para seguir mejorando en él debe trasladarse por periodos de tiempo a diversas ciudades de la geografía española y europea. Actualmente es una directora responsable en una empresa.

Dice que toda su vida esta dedicada al trabajo. Trabaja muchas horas diarias y no le queda mucho tiempo para pensar en otras cosas. Tiene muchas amigas y amigos, tiene una extensa vida social. Le gusta el arte y suele asistir con frecuencia a exposiciones y presentaciones artísticas de la ciudad y del extranjero. Le gusta viajar y conocer otras culturas.

Sin embargo Rosa reconoce que nunca tuvo mucha suerte en las cuestiones del amor. Un primer novio a los 18 años, que la deja sin darle explicaciones. Ella estuvo muy enamorada. La relación duró cinco meses. Otro novio a los 21 años que ella abandona pues supone que no la quiere y la iba a dejar en cualquier momento.

4. LA INTERRUPCION DE LAS ENTREVISTAS

Antonia no quiere hablar de su relación con los hombres Ni tampoco demasiado de su historia. Dice que no quiere deprimirse ni ponerse triste. Su única pregunta ¿qué quiere una mujer con un hombre si no le pide hijos?.

Encuentra una respuesta: puede querer el dinero de un hombre y decide advertir a su hermano de esta posibilidad. Le convence para que haga una separación de bienes. Los bienes a los que se refiere son los que ha dejado su padre. La horroriza que su cuñada pueda quedarse con algo de lo que su padre les ha dejado a los dos hijos. Su hermano accede a ordenar los bienes familiares Rosa se tranquiliza y deja de preocuparse por ellos.

Llevamos seis meses de entrevistas, con una frecuencia de dos veces por semana. Se aproxima el tiempo de vacaciones y anticipa su marcha. Decide que llamará a la vuelta del verano, cosa que no realiza.

5. EL SILENCIO Y LA PESADILLA

Rosa regresa a sus entrevistas, después de Navidades. Se disculpa por no haber llamado después de las vacaciones. Estuvo con mucho trabajo y ha viajado varias veces al extranjero.
En realidad es mentira, dice rápidamente, me encontraba bien y no tuve ganas de volver.
Sin embargo una pesadilla se le ha repetido tres veces en este tiempo. Relata lo siguiente: baja de un autobús, y debe dirigirse a su trabajo. Varios caminos se bifurcan, ella elige uno, ve el edificio al que se dirige. Cuando llega el edificio ha desaparecido. Vuelve al punto desde donde comenzó el trayecto y vuelve a tomar el mismo camino. Se despierta muy angustiada.

Lo que más le angustia es la repetición, se pregunta como puede ser que sabiendo que ese es un mal camino vuelve a elegirlo una y otra vez.
Es a partir de esta pesadilla que Antonia podrá comenzar a hablar de los hombres y de su sexualidad.

Relata su primera relación sexual con su segundo novio a los 21 años. Se acuesta con él, cuando ya ha tomado la decisión de separarse.
Volverá a tener relaciones sexuales con un hombre cuando se encuentra fuera de su lugar de residencia habitual, donde la separación no será dificultosa. Son relaciones esporádicas, que no la conflictúan.

Ella sabe que las relaciones suelen terminar mal, a ella siempre la dejan, no va a volver a pasar por esta experiencia. Prefiere estar sola, que sufrir. Ya ha sufrido bastante. Nunca se ha vuelto a enamorar y así está muy bien. Ella no tiene tiempo para pensar en relaciones duraderas. Rosa suele cambiarse el nombre, la edad, no suele decir quien es, y muchas veces a pedido a un hombre que no le hable durante el acto sexual.

6. LA PALABRA DE AMOR

Un sueño pondrá a trabajar su deseo. Se encuentra en una estación de tren. Tiene pocos minutos para llegar al andén. Se encuentra con un hombre que la besa, se alegra de encontrarla y le dice cosas bonitas. Ella se empieza a poner nerviosa. Teme perder el tren, allí le esperan su prima y sus tres hijos para ir de vacaciones a la playa. Mira el reloj que anuncia la salida de los trenes y ve que aun le queda tiempo. Se despierta.

La sujeto se interroga por su deseo. Relaciona el tren con la vida y particularmente con la vida fecunda de una mujer. Puede interrogarse por su deseo de un hijo y se pregunta si a ella le gustaría formar una familia y si aun tendrá tiempo para ello.
Lo que más le sorprende del sueño es la palabra de amor.

Comenzará a hablar de su envidia a su hermano y de cómo se ha esforzado durante años en vengarse de su madre, que siempre ha despreciado su capacidad de resolver situaciones y que nunca la ha reconocido, valorando mas a su hermano que a ella.
Retomará la cuestión de su trabajo, y como esto ha suplido otras carencias en su vida. Se siente reconocida. Sabe que a veces hace verdaderos esfuerzos pero puede hacerlos por no encontrarse con los dramas del amor.

En su trabajo pesa la responsabilidad y el esfuerzo, esto no le falta nunca a ella. Desde pequeña fue responsable y esforzada en sus estudios, tenía la ilusión de que de esta manera sería reconocida por sus padres. No sabe que hubiera querido su padre y está convencida que a su madre no le preocupaban sus estudios.

En cambio si sabe de su su lucha por las reinvidicaciones femeninas y la justicia distributiva. Reconoce su dificultad para enlazar las cuestiones de la sexualidad con las cuestiones del amor. Sin embargo este sujeto se ha contentado con la inhibición: si no sé esta a la altura, mejor abstenerse.

7. UN HOMBRE PARA TENER HIJOS

Una interpretación del analista conmoverá al sujeto.
Hablando de la decepción que sentirá su madre al enterarse que su hermano no tendrá hijos, le muestro la paradoja que supone que su madre espere hijos de un hombre como su hermano y no de una mujer como ella.
Se interrogará sobre el deseo materno y si no habrá algo de mentira en su construcción.
El encuentro con un nuevo hombre, le permitirá hacer un nuevo recorrido sobre las condiciones del deseo, algo de su goce sexual puede unirse al amor.
Encuentra un hombre separado, con una hija de 14 años, un padre que no sabe que hacer con su hija. Podrá a través de esta relación confrontarse con su padre ideal, y reconocer la imperfección de su padre.

Esto la llevara a un cambio en su posición. Dará valor a la palabra de amor, dirá que por primera vez puede hablar con un hombre. No necesitará inventarse historias para estar con él. Ella ya no es silenciosa.

8. PARA CONCLUIR

Si su cuñada rechaza el falo que su hermano puede dar a una mujer y dice que no quiere un niño, algo se moviliza para Rosa, algo que no entra en su universo fálico, algo se descompleta que la llena de rabia. Su demanda inicial es la pregunta histérica, qué quiere la Otra mujer.
Sin embargo, el sujeto no busca interrogar su posición subjetiva. Busca un analista para tranquilizar su rabia y para encontrar una respuesta que haga cambiar a la Otra mujer.

Encontrará una respuesta sustitutiva. La ecuación simbólica se resuelve, transitoriamente con la sustitución de falo-niño por falo-dinero.
Esta repuesta tranquiliza al sujeto, y decide marcharse en silencio.
Un silencio prolongado durante cinco meses, le hara retornar a las entrevistas, con una formación del inconsciente, que permite al sujeto interrogarse y buscar un sentido. El sujeto esperaba la llamada del analista, el silencio del analista permite la instalación del sujeto supuesto saber y su entrada en análisis. Un nuevo camino se abrirá para ella. Hay una interrogación por la repetición, por el silencio de la pulsión. El sujeto se angustia y podrá poner al trabajo la disociación goce sexual- palabra de amor.

La cura analítica revela al sujeto femenino hasta que punto su goce depende no solo del lenguaje por el lado del falo y el fantasma, sino que también se sustenta en el bien decir de la palabra de amor, para acceder al Otro.
Mas allá de la pregunta histérica de la femineidad, que la conduce al análisis, una de las razones por las que retorna a sus sesiones, mas allá del desciframiento inconsciente, es que el amor no escapa allí como lo hace en otros lugares. Para este sujeto el encuentro sexual se realiza con hombres reducidos a significantes intercambiables, el silencio y la mentira son su condición.

Rosa esta convencida de sus elecciones, cree que ha elegido lo que hoy es una vida envidiada por muchas mujeres de su entorno, Rosa ha dado un valor a su vida, que la aleja de la solterona descrita por Freud. Lo que no sabe es que su elección es una elección neurótica. Lo que el analisis podrá.

En el edipo freudiano la mujer ama a un sustituto paterno o materno, para tener de él un hijo-falo y eventualmente extraer de la relación con este hombre efectos de deseo y de goce.
No es lo que encuentra nuestra sujeto que goza por un lado y desea o goza del otro.
Para Freud una mujer es una mujer en pareja con un hombre. Definir a una mujer sola es para Freud, un avatar del pennisneid, renuncia que se produce en la infancia, renuncia anterior al encuentro sexual con un hombre, renuncia ligada a la masturbación. Esta determinación cortocicuita el encuentro amoroso con un hombre. Freud encuentra en la mujer sola, la fijación al padre.

Sin embargo no podemos excluir en este caso lo que plantea Lacan, que el fantasma se consolida en el encuentro con el Otro sexo. Lo traumático para este sujeto es la desaparición y el silencio de su primer partenaire que fija su posición subjetiva y su fantasma.
Esta mujer sola es una respuesta a la no relación sexual, es un síntoma, organizado por el horror a la castración.

Marta Davidovich

Madrid, octubre, 2000.

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