El fundamento y el objeto

Reseña de la primera sesión del Seminario del Campo Freudiano

Reseña de la primera sesión del SCF del 25 de octubre de 2019, sobre el Seminario XI de Jacques Lacan, a cargo del docente Sr. Marco Focchi.

Lacan se presenta en la primera lección del seminario como un herético y como un refugiado que encuentra un lugar en la Escuela Normal Superior donde poder continuar su enseñanza después de haber sido expulsado de la IPA que ya no lo reconoce como didacta y ha proscrito su enseñanza.

Se trata en este seminario de reafirmar el psicoanálisis fuera de la continuidad institucional freudiana (IPA). Un nuevo punto de partida que le plantea el problema de la legitimación que le lleva a preguntarse: ¿Qué me autoriza a hablar aquí?

En realidad nada le autoriza si pensamos que la fuente de la autoridad es la tradición, la continuidad de la historia que se remonta a un acto de fundación que en el psicoanálisis es el de Freud. Al separarse de la continuidad freudiana, Lacan se separa del acto de fundación y por eso se plantea el problema de la legitimación que en este contexto, año 1963, no es un problema teórico.

Si una tradición se interrumpe es preciso inaugurar otra y esto es lo que Lacan hace, no está completamente desligada de la anterior pues se refiere a su enseñanza durante diez años dirigida a los analistas. No hay otro título en el que legitimarse que ese y ese debe ser suficiente.

Cuando la IPA revoca su calificación de didacta él se autoriza en su enseñanza de hecho pues el derecho ya no lo tiene por haber sido revocado como didacta de la IPA. Por esta razón insiste tanto sobre el problema del fundamento que está presente en el título del seminario: Los cuatro conceptos “fundamentales” del psicoanálisis. Lo hace en un momento en que aún no había fundado su escuela: La Escuela Freudiana de París (EFP) que fundará unos meses más tarde, el 22 de septiembre de 1964. Lacan, como él mismo dice, se preocupa de la fundación de la práctica analítica. El problema del fundamento es un problema que viene de lejos, la filosofía habla de eso desde los griegos, la Arké, del que seguirá ocupándose hasta el siglo pasado, momento en el cual el fundamento es cuestionado a partir de la crisis de los fundamentos en matemáticas.

¿Qué es el fundamento?

El fundamento es lo que se mantiene como lo mismo en la diferencia, en la pluralidad.

El agua, el fuego, etc. para los filósofos griegos hasta llegar a Parménides que sitúa el fundamento en el ser. Lacan retoma el viejo problema al que dará un tratamiento nuevo.

El fundamento y el objeto

Hará una refundación del fundamento al estar su persona en primer plano ya que él había sido objeto de una negociación, a partir de lo cual cambia la manera de pensar el fundamento: En esta primera lección del seminario Lacan da una lectura diferente del fundamento al hacer surgir el objeto que por su naturaleza está velado y al hacer de eso el elemento fundamental de lo cómico puro. Es algo del estilo “el emperador está desnudo”. La esencia del cogito es hacer ver que detrás de los semblantes del poder está el pequeño hombrecito. Hacer caer los semblantes es la fuente de lo cómico y es precisamente ahí donde va a situar el fundamento.

Más allá de la retórica de los derechos humanos, la estructura nos muestra que cada individuo es negociable. Es una referencia a Levi-Strauss y su teoría del intercambio social, sólo que aquí no se trata sólo de las mujeres sino de cualquier individuo como se ve claramente en la toma de rehenes, por ejemplo, o en las 30 monedas por las que Judas vende a Cristo. Lacan nos insta a librarnos del falso pudor que nos lleva a mantener este asunto en familia, y a revelarlo.

El fundamento y el pudor

Hay un punto de inflexión en su tratamiento del fundamento cuando lo articula con el pudor. Al reconocer que lo cómico no está fuera del tema del fundamento (p:14), Lacan dice que no debemos detenernos en el pudendum. El fundamento toma ahora la forma de lo que está debajo, dessous, como la ropa interior, “les dessous” que están debajo del vestido, pero que queda a la vista.

Para entender a qué se refiere aquí Lacan hay que referirse a la cábala, Marco Focchi toma un experto, Gerson Scholem, que dice que podemos no interesarnos en la cábala pero que siempre hay algo de la vida que está debajo de la realidad cotidiana. Lo trascendente está debajo de nuestra visión de la cotidianeidad. En la tradición cristiana es al revés, lo trascendente está arriba, en el cielo. En Lacan lo trascendente está sometido al tratamiento cómico como un despojo.

Fundamento/cómico/pudendum

Al articular estos tres términos lo que parecía un problema viejo, el del fundamento, toma un tono muy moderno, casi nietzscheano. En “La Gaya ciencia” de Nietzsche encontramos el siguiente aforismo: “me temo que algunas mujeres de edad en el rincón más secreto de su corazón sean más escépticas que todos los hombres pues creen en la superficialidad de la existencia como si fuera su sustancia misma, siendo cada virtud sólo el velo de esa verdad, el velo muy oportuno de un pudendum”.

Las mujeres de edad que son las más listas, saben que las cosas superficiales son las verdaderas. Lacan hace llegar el fundamento a la superficie antes de explorar las superficies topológicas.

¿Qué se trata de fundar?

La “praxis” del psicoanálisis.

Lacan usa el término griego “praxis”, (acción en su sentido más amplio), no por preciosismo sino diferenciándolo de “poiesis”(producción de algo exterior). La “Praxis” es apropiada para el psicoanálisis como una manera de tratar lo real por lo simbólico, y ahí veo, -dice Marco Focchi-, una anticipación de lo que Lacan formalizará como “El acto analítico”. El término “praxis” había sido retomado por el marxismo, Marx sostenía que la praxis era el fundamento de las ideas y Lacan, a la inversa, afirma que la praxis es lo que tiene que ser fundamentado.

¿El psicoanálisis, es o no una ciencia?

Es la primera vez que Lacan se hace esta pregunta, para contestarla echa mano del rigor estructuralista. ¿Qué es una ciencia? -se pregunta cuestionando con rigor los diferentes aspectos con los que se define la ciencia.

Una ciencia se especifica por tener un objeto, pero ese objeto cambia con la evolución de la ciencia, por ejemplo, para Galileo el objeto de la ciencia es el movimiento y el principio de inercia que dice que lo que se mueve continuará moviéndose si no se lo para, pero no podemos decir lo mismo si tomamos la mecánica cuántica.

Tampoco podemos asumir la ilusión positivista de que existiría una unidad de la ciencia, una unidad última de todos los campos. La ciencia se basa en la experiencia, pero hay distintos tipos de experiencias, por ejemplo la experiencia mística. La alquimia también.

Lacan va a cuestionar cada uno de los rasgos con los que se define la ciencia.

La alquimia en particular le interesa porque la va a utilizar para introducir “el deseo del analista”. La alquimia necesita la pureza de ánimo del operador mientras que la ciencia no pone en juego el deseo del científico porque éste está afuera y se plantea la objetividad del campo de trabajo. La ciencia excluye la peculiaridad del operador, repite sus experiencias independientemente del operador, pero en psicoanálisis la peculiaridad del psicoanalista es importante y hace que un tramo de análisis hecho con un psicoanalista  no se parezca a otro hecho con un analista diferente, incluso si se han tratado los mismos temas.

El control de la práctica también difiere de la que se hace en la IPA, por ejemplo, donde se trata de la relación con un analista más experto, mientras que para nosotros un control es la oportunidad de poner a prueba el deseo del analista en el caso que controlamos. La práctica del control depende de la concepción que tengamos de lo que es el inconsciente. Si se pone todo el acento en el pasado tendremos un inconsciente objetivado, determinista, una especie de motor inmóvil de lo que sucedió después en la vida de ese sujeto pero se excluirá la posibilidad de invención.

Un nuevo concepto de inconsciente: El inconsciente está articulado al sujeto

Por el contrario si pensamos el inconsciente articulado al sujeto, una de las grandes innovaciones de Lacan, el inconsciente en relación con el sujeto que se constituye en una elección, no es un inconsciente que esté de antes. Todos nos encontramos en situaciones que creemos no haber elegido pero en ellas nos constituimos sin saberlo. En este punto Lacan se separa de Spinoza quien pensaba que si creemos ser libres es porque desconocemos nuestras determinaciones.

Jacques-Alain Miller al hablar del Campo Freudiano año cero se refiere a los heréticos en una conferencia que dio en Turín y dice que lo importante no es lo que eligen, sino que eligen, que toman partido en su vida. Este es el inconsciente que Lacan pone al trabajo en este seminario. El inconsciente que incluye el tiempo que pulsa en un movimiento de apertura y cierre. Freud se había separado pronto de un inconsciente objetivado y determinista pero cuando Lacan define el inconsciente estructurado como un lenguaje pone el acento en la combinatoria y en sus leyes, pero si solo fuese así sería como una máquina que es la concepción que tiene la psicología del yo del inconsciente.

Lacan vuelve a pensar su concepto de inconsciente cuando se platea la pregunta de si el psicoanálisis es una ciencia. Entonces el inconsciente se vuelve temporal, con latidos de apertura y cierre. El inconsciente no es ontológico, no es del orden del ser ni del no ser sino de lo no realizado. Para reformularlo de este modo parte de la noción de objeto que ha elaborado en el Seminario X como causa no intencional.

El objeto causa

El objeto como causa no es el objeto que nos atrae en el escaparate, no es el objeto que seguimos y nos ilusiona, sino algo que nos empuja desde el interior, la causa no hay que buscarla fuera. Cuanto más tratamos de apresar la causa más se evade. Lacan busca el concepto de causa en un ensayo de Kant sobre las magnitudes negativas de 1763. Esta es una referencia fundamental para pensar el inconsciente como discontinuidad. Kant parte de dos maneras distintas de pensar la causa: la lógica y la real.

En la causa lógica dos afirmaciones distintas se anulan una a otra por el principio de no contradicción, ejemplo: no es posible que un cuerpo esté a la vez parado y en movimiento. Los dos términos existen pero no al mismo tiempo. En la causa real dos predicados se oponen pero no en virtud del principio de no contradicción, ejemplo: un cuerpo empujado en una dirección y al mismo tiempo empujado por una fuerza igual en la dirección opuesta, el resultado es que está parado aunque es empujado. Si tenemos 100 euros y debemos la misma cantidad el resultado es cero. Son dos cantidades equivalentes pero de sentido contrario que se dan al mismo tiempo. De la oposición lógica se deriva lo absoluto mientras que de la real se deriva lo relativo.

En el campo de la moral un valor es relativo a otro, el displacer para Kant, no es solo ausencia de placer sino una fuerza que anula otra. Por ejemplo: la madre de un yihadista puede sentirse orgullosa de que su hijo haya dado su vida por Alá y al mismo tiempo sufrir su pérdida. Pero lo que le interesa a Lacan en este ensayo es que al final del mismo, Kant afectando modestia dice que hay algo que no puede comprender. Comprende bien que una consecuencia provenga de una causa, porque la consecuencia está incluida en el concepto de causa, una cosa nace de otra siguiendo el principio de identidad. Pero lo que es difícil de comprender es como una cosa nace de otra sin seguir el principio de identidad -dice Kant. La causa real es incomprensible para Kant, el viento trae la lluvia, pero cuál es la implicación si son dos cosas diferentes.

Es precisamente aquí donde Lacan encuentra su idea de causa, la que presenta en el Seminario XI: las relaciones causales están fuera del concepto, la causa real no se deja atrapar, lo que implica una fractura con respecto al principio de identidad. Dos elementos se suceden, el sol sale después de la noche, esperemos, pero eso no se confunde con la causa.

CAUSA / FRACTURA / CONSECUENCIA

“No hay más causa que de lo que cojea” afirma Lacan en este seminario. Esta noción de causa en la que la fractura está en juego afecta a la nueva noción de inconsciente que introduce en este seminario pues implica un inconsciente que está más allá de la ley significante, cuando hay causa hay fractura y ya no se trata sólo de mecanismos.

En la reformulación que hace Lacan del inconsciente en el Seminario XI, la causa se distingue de lo que hay de determinante en la cadena de la ley. La causa es el punto de tropiezo en la cadena de la ley.
En su libro “El ultimísimo Lacan” Jacques-Alain Miller habla del inconsciente transferencial y del inconsciente real presentado por Lacan en “El prefacio a la edición inglesa del Seminario XI” escrito en 1976. El inconsciente real es un inconsciente exterior al sujeto supuesto saber y exterior a la máquina significante que produce sentido. La premisa del inconsciente real homólogo al trauma, está construida sobre la reformulación del inconsciente que hace en el Seminario XI. ¿Qué es sino lo no realizado del cual habla aquí?, ¿Qué es lo no-nato? Hay algo anterior a la estructura significante que se vuelca aquí en ese “no nato”.

Lacan multiplica las maneras de presentación: la hiancia (el ombligo) en el sueño, la discontinuidad introducida con la causa real, lo que se encuentra sin haberlo esperado, la sorpresa, las invenciones en la psicosis, el hallazgo, el tropiezo, etc. No es cuestión de llenar los huecos como hace el neurótico sino de saber hacer con ellos.

Reseña realizada por: Araceli Fuentes.

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